Un runtime de agentes que se instala dentro de la empresa. Tu contenido no pasa por nuestros servidores: va de tu equipo a tu proveedor de IA, o no sale si usas un modelo local.
Nada se ejecuta sin tu sí
Cadena de auditoría
En pantalla
Capturas reales de la aplicación
Qué es
Las empresas europeas que trabajan bajo secreto profesional o normativa sectorial —despachos, asesorías, ingenierías, fábricas— tienen justo los documentos a los que un agente de IA sacaría más partido, y son exactamente los que no pueden subir a una nube ajena. iForja resuelve esto por el lado contrario: en lugar de subir los documentos a una plataforma ajena, lleva el runtime al servidor del cliente, con su propia clave de LLM, todos los permisos denegados por defecto y una cadena de auditoría sellada de cada cosa que el agente hace. Lo que el agente envía al modelo va directo al proveedor que elige el cliente; con un modelo local, no sale nada.
Para quién
Empresas europeas que trabajan bajo secreto profesional o normativa sectorial —despachos de abogados, asesorías, ingenierías, fábricas con acuerdos de confidencialidad firmados— y que por eso no pueden llevar sus documentos a una nube ajena.
Cómo funciona
Tres maneras de tenerlo, ninguna alquilada
Te lo descargas y funciona en tu máquina conectando tu propia clave de modelo. O lo instalamos en tu servidor, con tu GPU, y ahí dentro corre todo. O te ponemos nosotros el servidor con GPU, desde un DGX Spark. En los tres casos el sistema es tuyo y está donde tú estás.
La clave del modelo es tuya
iForja no trae modelo propio: el cliente aporta su clave, que se guarda cifrada con AES-GCM. Siete proveedores soportados, o un endpoint local. Quien elige y quien paga el cómputo es la empresa, y iForja no cobra por tokens: cambiar de modelo no obliga a cambiar de sistema.
Ninguna acción sin aprobación previa
Cada acción con efectos —shell, ficheros, web, un servidor MCP, activar una habilidad— pasa por una compuerta de aprobación denegada por defecto, y el operador la aprueba o la rechaza desde la consola. Sesenta y una reglas de control de acceso por rol deciden quién puede aprobar qué. Y si no se resuelven, el agente cierra a cero herramientas en vez de seguir adelante.
Cada acción queda sellada
Cada evento se encadena al anterior con HMAC-SHA256. Borrar o editar un asiento rompe el encadenado y el verificador lo señala: no hace falta confiar en el registro, se comprueba. Sirve para responder a un cliente, a un socio o a un inspector qué se hizo con sus datos, sin pedir que te crean.
Nada que repatriar el día que lo dejes
Como tus documentos nunca pasaron por nuestros servidores, dejar de usar iForja no obliga a recuperar nada de ningún sitio ni a negociar una exportación. El sistema se apaga y la información sigue donde siempre estuvo.
Pregunta frecuente
¿Por qué no usar un servicio en la nube que ya promete no entrenar con mis datos?
Porque una promesa contractual de no entrenar con tus datos no es lo mismo que que tus datos no salgan. Con iForja tu contenido no pasa por nuestros servidores; con un modelo local no sale de tu casa, y con la clave de un proveedor en la nube va sólo a ese proveedor, que eliges tú. Para un despacho bajo secreto profesional, o para una empresa que ha firmado confidencialidad con sus clientes, la diferencia entre «no lo usamos» y «no lo tenemos» es la diferencia entre tener que confiar y no necesitar confiar. Y hay una segunda razón, más práctica: un agente que ejecuta acciones sobre documentos reales necesita permisos explícitos y un registro de lo que hizo con cada uno. Eso no te lo da un chat, por buena que sea su política de privacidad.
iForja tiene su propia web: cómo funciona, qué sale de tu equipo y hacia dónde, y cómo comprobarlo tú.
iforja.comCada despliegue se instala uno a uno, adaptado a la infraestructura de cada cliente.
Otras construcciones